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Prevención 10-10-2017
Detección temprana del Cáncer de Mama
La consulta ginecológica regular y el diagnóstico precoz colaboran en el aumento de las posibilidades de curación.

Según indica el Ministerio de Salud de la Nación, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en mujeres en nuestro país, produciendo  alrededor de 5400 muertes por año.  Se estima que se producirán más de 19.000 nuevos casos en los años venideros, lo cual representa el 16,8% del total de incidencia de cáncer en Argentina.

Ante este panorama adquieren gran  importancia, los controles periódicos de prevención con el Ginecólogo, al menos una vez al año. Realizar los exámenes correspondientes colabora a encontrar complicaciones y permite efectuar diagnósticos, antes de que comiencen los síntomas clínicos cuando las posibilidades de tratamiento son mejores. 

Los tumores pueden desarrollarse en distintas partes del tejido mamario y afecta mayoritariamente a mujeres de entre 45 y 70 años. Si bien no existen causas específicas respecto a su aparición, hay diferentes factores que favorecen el desarrollo de tumores malignos, entre ellos puede nombrarse las mutaciones genéticas del ADN que hayan provocado antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad benigna (no cancerosa) de mama. También inciden factores hereditarios (antecedentes familiares de cáncer de mama), una menopausia tardía, tener el primer parto a una edad madura, o haber recibido tratamientos con radioterapia u hormonas, entre otros.

En este sentido, la consulta ginecológica regular y el diagnóstico precoz, cobran importancia, ya que las posibilidades de curación de los cánceres de mama detectados en su etapa inicial son cercanas al 98%. Los métodos de evaluación incluyen, además del examen físico realizado por el profesional médico, la mamografía, la cual permite detectar lesiones en estadios muy incipientes de la enfermedad (pre clínicos). Es recomendable que la misma se realice por primera vez entre los  35 años  y 40 años, luego de esta edad,  una vez por año. También es importante la ecografía mamaria, de uso recomendable en mujeres más jóvenes y también como complemento de la mamografía cuando esto es necesario. 

Respecto a los tratamientos, serán indicados por el profesional ginecólogo, de acuerdo a las características de cada paciente y el grado de desarrollo de la enfermedad. Los mismos pueden ser quirúrgicos, radioterapéuticos u oncológicos según el caso.

Por último, cabe destacar que la prevención de cualquier tipo de cáncer, en muchos casos requiere de cambios en los hábitos diarios. El sobrepeso y la obesidad aumentan la posibilidad de desarrollar cáncer de mama, sobre todo en la menopausia. Por ello, la Organización Mundial de la Salud sugiere tener una dieta balanceada, comer más verduras y frutas que tienen propiedades antioxidantes e ingerir menos alimentos con grasas. Se recomienda moderar el consumo de alcohol y hacer mayor actividad física e intentar el control de las emociones y las situaciones de estrés.

Tomar conciencia de la importancia de la consulta ginecológica periódica colaborará a mejorar los pronósticos y la calidad de vida de todas las mujeres.

Prevenir, preservar y promover la salud, son los principios básicos para mantenernos sanos y cuidar nuestra calidad de vida.